Poetisa sublime
DIA DE ORIENTE
Era un dia gemelo de aquel hermoso dia
que por quemarlo todo, el amor encendía.
Fué el día sin igual, de caridad divina
en cuya azul atmosfera la eternidad camina
y en la cual, liberada de su peso extenuante,
la tierra se divierte como un candido infante.
Habia por doquier, como un maternal beso;
en al hora fugaz, un muy largo embeleso.
¡Hora de aves, de sol, de fragancias, de olvido,
de lo que no sea el bien a nada parecido!...
(memoria de la inefable Marcelina Desvordes...)
Era un dia gemelo de aquel hermoso dia
que por quemarlo todo, el amor encendía.
Fué el día sin igual, de caridad divina
en cuya azul atmosfera la eternidad camina
y en la cual, liberada de su peso extenuante,
la tierra se divierte como un candido infante.
Habia por doquier, como un maternal beso;
en al hora fugaz, un muy largo embeleso.
¡Hora de aves, de sol, de fragancias, de olvido,
de lo que no sea el bien a nada parecido!...
(memoria de la inefable Marcelina Desvordes...)
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Gerardo -