"...Alli en un bosquecillo rodeado de flores, sumido en profundo sopor, duerme el hermafrodita sobre el cesped, empapado en llanto. La luna acaba de desprender su disco de la masa de nubes, y acaricia con sus palidos rayos ese suave rostro de adolescente. Sus rasgos denotan la energía mas viril a la par que el encanto de una virgen celestial! Nada parece natural en él, ni siquiera los músculos de su cuerpo, que se habren paso através delos armoniosos contornos de formas femeninas. Tiene una mano sobre la frente y la otra apoyada contra su pecho como para retener los latidos de un corazon cerrado a todas las confidencias y aburmado por al pesada carga de un secreto eterno. Cansado de la vida y avergonzado de andar entre seres quen no se le parecen, la desesperacion domina su alma y se aleja solo como el medigo del valle. ¿ Como se procura los medios de subsistir? Almas compasivas velan de cerca por él, sin que sospeche esa vigilancia, y no lo abandonan : ¡es tan beuno! ¡tan resignado! Con gusto habla a veces con ellos que tienen temperamento sensible, pero sin estrecharles la mano y manteniendose a distancia, temeroso de un peligro imaginario. Si le preguntan por que há elegido la soledad por compañera, eleva los ojos al cielo, reteniendo con esfuerzo una lagrima de reproche a la Providencia; pero no responde a esa pregunta imprudente qeu hace extender por la nieve de sus párpadosel rubor de la rosa matutina. Si la conversacionse prolonga, comienza a inquietarse, vuelve los ojos hacia los cuatro puntos cardinales, como tratando de eludir la presencia de un enemigo invisible qeu se aproxima, hace con la mano una brusca seña de adiós, se aleja en alas del pudor siempre vigilante, y desaparece en el bosque. Generalmente lo toman por loco......"
De los cantos de Maldoror Isidore Lucien Ducasse Conde de Lautremont ( obras completas) Canto segundo , parrafo 7 pag 113 Ed. boa Prologo de aldo pelligrini 1964
Dedicado a Gerardo un amigo ....de lejos conocido